viernes, 29 de junio de 2012

Karma

Fácil y sencillo, "nunca hagas lo que no quieres que te hagan". Eso es muy cierto, por lo menos en mi caso.

Ayer me hicieron lo que yo ya hice y estoy haciendo. Lo tomaré como un toque de atención del destino, un aviso de que no continúe.

Ayer terminé dando pena, dando mucha pena y por esa pena y el sentimiento de víctima que nos mueve (ir siempre con el perdedor) acabé consiguiendo lo que ya había conseguido en mis sueños. Lo acabé consiguiendo es cierto, pero ¿a qué precio? ¿al precio de no significar nada? ¿al precio de dejarlo como anécdota?

Ayer me di cuenta de lo negativo que es que te den una oportunidad, una sola oportunidad sin tener opción a más. Una vez pedí que me la dieran, lo supliqué casi, no puedes decir que no a algo que no has probado. Quizás me equivoqué, al fin y al cabo las relaciones son simples negocios en los que las dos partes tienen que estar de acuerdo.

Ayer fallé. Fallé al continuar con lo mismo y forzar un resultado que a la larga no es bueno. A la larga y a la corta, estamos hablando de ayer... Tomaré lo que ocurrió como algo para lo que reflexionar, algo con lo que pensar qué es lo que quiero de verdad.

Me canso de ser paciente, me canso de esperarte, de no tenerte, sí a ti no te tengo, a ti a la cual no conozco aún, a ti que te escondes. Igual me equivoco y ya te he conocido, pero me revienta esperar para comprobarlo.

sábado, 23 de junio de 2012

La inocente mirada violada

La inocente mirada violada. Esa mirada, que cautiva, que te absorbe de tu mundo, que no te deja reaccionar cuando esos ojos se centran en ti, no piensas en nada más, y esa mirada que, sobre todo, no has respetado.

Esa mirada que no te mereces, que tiene que tener otro dueño porque tu la maltratas. La que deberías dejar que vuele libre, que no se centre en ti, que más allá hay mundo.

La mirada que te confunde, que te retiene, sólo la mirada es suficiente para que un ser tan materialista y a la vez desesperado recurra a ella como simple opción.

Esa mirada no ha nacido para ser opción, esa mirada tiene que ser objetivo primordial de alguien y de ti no lo es. No eres fiel a ella, no lo eres, desengáñate. Lo que utilizas tú sin embargo no es tu mirada, es tu capacidad de convencer a esa mirada, no deberías convencerla, debería informarla, deberías llenarla de sentimiento puro.

No puedes ser así con la mirada, la desprecias y la desvaloras y la haces pensar que ella es así, que se puede reducir a ti y no puede optar a más y eso no es así, debería optar a mucho más, muchísimo más. Eres un hipócrita, una mala persona y no mereces nada de esto. Es tarde para decirlo, o quizás no, a lo mejor estamos a tiempo de pararlo por completo, sería lo conveniente, no por ella, sino por ti, no sé tus límites y hasta dónde avanzarías con esta farsa.

lunes, 4 de junio de 2012

Respira

Respira. ¿Lo ves? ¿Lo oyes? ¿Lo sientes? Sí, al intentar respirar veo que no puedo, algo me lo impide. Agobio, frustración es lo que siento. ¿Dónde estoy? No sé, está oscuro. Estoy perdido, no sé ni de dónde vengo ni a dónde voy, no lo tengo claro. Supongo que escribo para desahogarme no para que me lean ni para crear polémica y debatir, para evadirme, y al final acabo en un lugar sin salida, aunque lo curioso es que no tiene entrada tampoco. No sé cómo he llegado a aquí.