sábado, 23 de junio de 2012

La inocente mirada violada

La inocente mirada violada. Esa mirada, que cautiva, que te absorbe de tu mundo, que no te deja reaccionar cuando esos ojos se centran en ti, no piensas en nada más, y esa mirada que, sobre todo, no has respetado.

Esa mirada que no te mereces, que tiene que tener otro dueño porque tu la maltratas. La que deberías dejar que vuele libre, que no se centre en ti, que más allá hay mundo.

La mirada que te confunde, que te retiene, sólo la mirada es suficiente para que un ser tan materialista y a la vez desesperado recurra a ella como simple opción.

Esa mirada no ha nacido para ser opción, esa mirada tiene que ser objetivo primordial de alguien y de ti no lo es. No eres fiel a ella, no lo eres, desengáñate. Lo que utilizas tú sin embargo no es tu mirada, es tu capacidad de convencer a esa mirada, no deberías convencerla, debería informarla, deberías llenarla de sentimiento puro.

No puedes ser así con la mirada, la desprecias y la desvaloras y la haces pensar que ella es así, que se puede reducir a ti y no puede optar a más y eso no es así, debería optar a mucho más, muchísimo más. Eres un hipócrita, una mala persona y no mereces nada de esto. Es tarde para decirlo, o quizás no, a lo mejor estamos a tiempo de pararlo por completo, sería lo conveniente, no por ella, sino por ti, no sé tus límites y hasta dónde avanzarías con esta farsa.

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