martes, 15 de enero de 2013

De nada sirve

De nada sirve, de nuevo te encuentras aquí contándole las penas a un ordenador porque te crees más que todos y piensas que no te comprenderán nunca. Ya han sido unas cuantas, menos mal que no escribes cada vez que te ocurre esto eh. ¿De veras pensabas que ella, la que has conocido hace cinco días, sería diferente? No creo que lo pensases, ya siempre vas preparado para el golpe y eso es lo más triste de todo, que siempre tengas razón.

Ambición, lo que tienes se llama ambición. No puedes estar a todo, céntrate en un objetivo, valora si es beneficioso y ves a por él, concéntrate, porque una vez no haya salido no significa que siempre sea igual. Aunque tu manía de planear tu vida te puede, tus cuentas, tu lógica, tus matemáticas... Todo eso te mata, te crees que esto tiene un método y al parecer ves que ese método siempre es el mismo, no conseguir nada. Bueno, últimamente sí que consigues algo, pero de nada sirve de nuevo. Pasar un buen rato y ya está, ¿te parece suficiente? No, de nuevo, la ambición. Cada persona es única, pero lo que cuenta es que haya alguien que de verdad le haga sentir única. Tú no lo haces, lo intentas, pero se nota cuando de verdad eres único para alguien y debe ser que lo haces mal o no te sale natural.

Desesperación. Te la juega a veces, es tu mala compañera, por culpa de ella en los últimos meses no tienes más que trenes rápidos que pasan por tu lado y se paran un momento sin reparar en nada más. O a lo mejor el tren eres tú mismo y nunca encuentras la estación adecuada.

Mientras tanto, amigos, música y multitud de cosas en tu cabeza que no terminan de significar nada. Sé paciente, puedes serlo.

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