martes, 15 de enero de 2013

De nada sirve

De nada sirve, de nuevo te encuentras aquí contándole las penas a un ordenador porque te crees más que todos y piensas que no te comprenderán nunca. Ya han sido unas cuantas, menos mal que no escribes cada vez que te ocurre esto eh. ¿De veras pensabas que ella, la que has conocido hace cinco días, sería diferente? No creo que lo pensases, ya siempre vas preparado para el golpe y eso es lo más triste de todo, que siempre tengas razón.

Ambición, lo que tienes se llama ambición. No puedes estar a todo, céntrate en un objetivo, valora si es beneficioso y ves a por él, concéntrate, porque una vez no haya salido no significa que siempre sea igual. Aunque tu manía de planear tu vida te puede, tus cuentas, tu lógica, tus matemáticas... Todo eso te mata, te crees que esto tiene un método y al parecer ves que ese método siempre es el mismo, no conseguir nada. Bueno, últimamente sí que consigues algo, pero de nada sirve de nuevo. Pasar un buen rato y ya está, ¿te parece suficiente? No, de nuevo, la ambición. Cada persona es única, pero lo que cuenta es que haya alguien que de verdad le haga sentir única. Tú no lo haces, lo intentas, pero se nota cuando de verdad eres único para alguien y debe ser que lo haces mal o no te sale natural.

Desesperación. Te la juega a veces, es tu mala compañera, por culpa de ella en los últimos meses no tienes más que trenes rápidos que pasan por tu lado y se paran un momento sin reparar en nada más. O a lo mejor el tren eres tú mismo y nunca encuentras la estación adecuada.

Mientras tanto, amigos, música y multitud de cosas en tu cabeza que no terminan de significar nada. Sé paciente, puedes serlo.

viernes, 29 de junio de 2012

Karma

Fácil y sencillo, "nunca hagas lo que no quieres que te hagan". Eso es muy cierto, por lo menos en mi caso.

Ayer me hicieron lo que yo ya hice y estoy haciendo. Lo tomaré como un toque de atención del destino, un aviso de que no continúe.

Ayer terminé dando pena, dando mucha pena y por esa pena y el sentimiento de víctima que nos mueve (ir siempre con el perdedor) acabé consiguiendo lo que ya había conseguido en mis sueños. Lo acabé consiguiendo es cierto, pero ¿a qué precio? ¿al precio de no significar nada? ¿al precio de dejarlo como anécdota?

Ayer me di cuenta de lo negativo que es que te den una oportunidad, una sola oportunidad sin tener opción a más. Una vez pedí que me la dieran, lo supliqué casi, no puedes decir que no a algo que no has probado. Quizás me equivoqué, al fin y al cabo las relaciones son simples negocios en los que las dos partes tienen que estar de acuerdo.

Ayer fallé. Fallé al continuar con lo mismo y forzar un resultado que a la larga no es bueno. A la larga y a la corta, estamos hablando de ayer... Tomaré lo que ocurrió como algo para lo que reflexionar, algo con lo que pensar qué es lo que quiero de verdad.

Me canso de ser paciente, me canso de esperarte, de no tenerte, sí a ti no te tengo, a ti a la cual no conozco aún, a ti que te escondes. Igual me equivoco y ya te he conocido, pero me revienta esperar para comprobarlo.

sábado, 23 de junio de 2012

La inocente mirada violada

La inocente mirada violada. Esa mirada, que cautiva, que te absorbe de tu mundo, que no te deja reaccionar cuando esos ojos se centran en ti, no piensas en nada más, y esa mirada que, sobre todo, no has respetado.

Esa mirada que no te mereces, que tiene que tener otro dueño porque tu la maltratas. La que deberías dejar que vuele libre, que no se centre en ti, que más allá hay mundo.

La mirada que te confunde, que te retiene, sólo la mirada es suficiente para que un ser tan materialista y a la vez desesperado recurra a ella como simple opción.

Esa mirada no ha nacido para ser opción, esa mirada tiene que ser objetivo primordial de alguien y de ti no lo es. No eres fiel a ella, no lo eres, desengáñate. Lo que utilizas tú sin embargo no es tu mirada, es tu capacidad de convencer a esa mirada, no deberías convencerla, debería informarla, deberías llenarla de sentimiento puro.

No puedes ser así con la mirada, la desprecias y la desvaloras y la haces pensar que ella es así, que se puede reducir a ti y no puede optar a más y eso no es así, debería optar a mucho más, muchísimo más. Eres un hipócrita, una mala persona y no mereces nada de esto. Es tarde para decirlo, o quizás no, a lo mejor estamos a tiempo de pararlo por completo, sería lo conveniente, no por ella, sino por ti, no sé tus límites y hasta dónde avanzarías con esta farsa.

lunes, 4 de junio de 2012

Respira

Respira. ¿Lo ves? ¿Lo oyes? ¿Lo sientes? Sí, al intentar respirar veo que no puedo, algo me lo impide. Agobio, frustración es lo que siento. ¿Dónde estoy? No sé, está oscuro. Estoy perdido, no sé ni de dónde vengo ni a dónde voy, no lo tengo claro. Supongo que escribo para desahogarme no para que me lean ni para crear polémica y debatir, para evadirme, y al final acabo en un lugar sin salida, aunque lo curioso es que no tiene entrada tampoco. No sé cómo he llegado a aquí.

domingo, 22 de enero de 2012

La oportunidad

La oportunidad. Eso que te dan, eso que no te dan.

Si eres afortunado y tienes suerte te la pueden dar, pero no tienes nada ganado con una oportunidad, es un trabajo temporal, una ocasión que se le da a un jugador suplente, una forma de descubrir o dejar de descubrir si alguien vale de verdad para un determinado puesto normalmente importante. En eso consiste, para eso estamos aquí, para aprovechar las oportunidades que nos dan y dar el todo por el todo en cada pelota que nos pasan, demostrar que de verdad sí que valemos para algo, porque lo valemos, sea cual sea y consista en lo que consista lo que nos brindan, valemos.

Pero es un cuchillo de doble filo, igual que nos la pueden dar, no nos la pueden dar también. Este es, en mayor parte, mi caso, ya explicaré el porqué de que diga "en mayor parte". No era difícil de suponer que en mayoría soy del grupo al que se le rechaza dar una oportunidad, si fuese del primer grupo en mayoría no tendría por qué escribir esto, simplemente me conformaría y no pensaría en la oportunidad que me han dado. Los de este segundo grupo son perdedores directamente, sin dejar entrarles a formar parte de este gran juego, no se podrá demostrar si valen o no, no se podrá demostrar si es una mina de oro o simple placebo. Es una pena, creo que a todo el mundo se le debería dar al menos una oportunidad porque sino juegas, no sabes qué te pierdes.

Ahora explicaré lo de "en mayor parte". En el fondo no creo que pertenezcamos a únicamente uno de estos dos grupos, pienso que cada uno formamos parte de los dos, siempre nos darán oportunidades, y siempre no nos las darán, pueden ser más importantes o menos, más decisivas o triviales, pero oportunidades al fin y al cabo. También hay que tener en cuenta que somos tanto emisores como receptores de oportunidades, somos tanto oportunos, como oportunistas, y hay que saber cuidar las decisiones cuando somos oportunistas, y mucho más cuando somos oportunos, hay que saber qué oportunidad rechazar, aceptar, enviar o dejar de enviar, hay que tener cuidado, pero siendo emisor de oportunidades tienes que tener buen ojo sobre todo, puedes estar desperdiciando la oportunidad de tu vida o estar acertando en caso de que no le des la ocasión a alguien de demostrarte lo que vale.

Y repito el último párrafo de mi primera entrada, ya sé que es tarde después de haberlo leído, pero no me gusta leer, así que no te obligo a leerme.

viernes, 18 de noviembre de 2011

La sustancia primera

Los filósofos. Esos seres que no sabes muy bien qué te dicen a no ser que los leas detenidamente y te expliquen lo que dicen. Si los entiendes directamente, eres uno de ellos. No soy uno de ellos, es más soy contrario a la filosofia, pienso que la única preocupación del ser humano debe ser vivir el día a día como si fuera el último y no preocuparse por cómo adquirir el conocimiento, en qué se basa la felicidad... Pero espera... Si dices ya eso y piensas eso, ya estás filosofando. Bien, después de esta introducción "hablemos de cosas" ("intentemos filosofar").

¿Por qué vivimos? Es decir, ¿cúal es el objetivo? ¿Alcanzar la felicidad? ¿El amor? ¿Vivimos para morir? No sé, no lo tengo muy claro, ¿por qué preocuparse por eso? El caso es que es lo que estamos haciendo, vivir. Pero sería interesante descubrir qué es aquello que nos dice que merece la pena.

Al nacer firmamos un contrato a ciegas que no se saben muy bien los términos que tiene, sólo vemos una línea clara, y además es la última línea, que tenemos que morir. A ese contrato se le llama vida. Unos tienen un contrato largo lleno de historias que contar y otro corto, pero no por ser corto debe ser poco intenso. Claro que, unos piensan que el contrato lo conforman ellos y otros que ya viene hecho por alguien.

¿Qué características tiene la vida? No lo sé. Depende de la persona claro está. Unos tendrán más características o menos. Las señoras del tarot de las 4 de la mañana que están por diversos canales de televisión dicen que la vida son tres cosas, salud, dinero y amor. No sé si tendrán razón, pero que esos tres aspectos siempre están presente en las personas, sí está claro, puede haber más, pero esos tres están.

No me gusta leer. Quien quiera que lea esto, es importante que lo sepa a estas alturas. No me gusta leer, así que no os tengo por qué obligar a que sigais leyendo a modo de intriga, como si de esto se pudiese sacar algo en claro o algo productivo que puedas utilizar.